CARACAS.- Los actos por el bicentenario de la independencia de Venezuela del dominio español comenzaron ayer, aunque están eclipsados por la convalecencia en Cuba del presidente, Hugo Chávez, quien es tratado por un cáncer en La Habana y sigue siendo incierta la fecha de su regreso. El Gobierno programó un conjunto de ceremonias con centro para el martes 5, pero tuvo que modificar algunas para adaptarlas a la situación.
Las celebraciones serán conducidas por el vicepresidente, Elías Jaua, y contemplan que hoy se realice una movilización de jóvenes, mientras siguen realizándose misas para rezar por la recuperación del mandatario. La Asamblea Nacional (nombre del Parlamento) programó su sesión especial de la fecha para el viernes.
También estaba prevista la realización de la cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeñes, en Isla Margarita, pero la reunión fue suspendida y aún no fue reprogramada.
Chávez no delegó el poder en Jaua, sino que sigue dando órdenes a distancia, e incluso manteniendo reuniones con algunos miembros de su gabinete. El vicepresidente reivindicó ayer su lealtad con el mandatario: "tanta prédica, tantas lecciones, tienen su resultado; aquí estamos su gobierno revolucionario y su Fuerza Armada expresándole nuestro respaldo". "El Presidente tiene derecho a tomarse el tiempo necesario para recuperarse y estará (en Cuba) el tiempo que sus médicos le indiquen", remarcó el segundo hombre del poder en Venezuela. (AFP-DPA)